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Vita Piena

noviembre 12, 2023

¿Cuánto necesitas ahorrar para retirarte? Convierte la incertidumbre en un plan

PPR

Pensar en el retiro suele provocar una pregunta incómoda: ¿el dinero que recibiré será suficiente para mantener mi calidad de vida?

La respuesta no depende únicamente de tener una pensión, una Afore o un plan privado. Depende de cuánto necesitarás cada mes, cuánto ingreso tendrás disponible y qué estás haciendo hoy para cubrir la diferencia.

Por eso, antes de contratar cualquier producto financiero, conviene responder una pregunta más concreta:

¿Cuánto dinero me faltará cada mes cuando deje de trabajar?

El verdadero problema no es retirarte, sino hacerlo sin los ingresos suficientes

Durante la vida laboral, los gastos se pagan con el sueldo, las comisiones, el negocio o los honorarios profesionales. Al llegar al retiro, esos ingresos pueden disminuir considerablemente o desaparecer.

Algunos gastos laborales también se reducen, pero otros permanecen y ciertos rubros —como atención médica, medicamentos, asistencia o adecuaciones en la vivienda— pueden aumentar.

La planeación del retiro consiste en construir una fuente de ingresos capaz de cubrir esa nueva etapa. No se trata solamente de acumular dinero, sino de procurar que ese patrimonio:

  • conserve su poder adquisitivo frente a la inflación;
  • pueda generar ingresos durante varios años;
  • tenga un nivel de riesgo adecuado;
  • sea accesible cuando realmente se necesite;
  • y cuente con una estructura fiscal conveniente.

Los cuatro datos que necesitas conocer

Para realizar una primera estimación de tu retiro, comienza con estas cuatro cifras:

  1. El ingreso mensual que quieres conservar

Calcula cuánto necesitarías para vivir cada mes utilizando pesos de hoy. Considera vivienda, alimentación, servicios, transporte, atención médica, entretenimiento, viajes y apoyo familiar.

No uses solamente tu sueldo actual. Lo importante es estimar el costo de la vida que quieres mantener.

  1. La pensión o ingreso que probablemente recibirás

Revisa tu situación en el IMSS, ISSSTE, Afore, contrato colectivo o sistema de jubilación correspondiente. Si tienes inmuebles, inversiones o un negocio que pudiera seguir generando ingresos, también deben incorporarse al cálculo.

La CONSAR dispone de calculadoras de ahorro y retiro que pueden servir como punto de partida para estimar una pensión.

  1. Los años que faltan para retirarte

El tiempo es una de las variables más importantes. Cuantos más años tengas para ahorrar e invertir, menor puede ser el esfuerzo mensual necesario.

Comenzar tarde no vuelve imposible el retiro, pero normalmente exige alguna combinación de estas decisiones:

  • Aumentar las aportaciones;
  • Posponer la edad de retiro;
  • Reducir el ingreso mensual esperado;
  • Destinar ingresos extraordinarios al patrimonio;
  • Ó mantener alguna actividad productiva durante los primeros años.
  1. La diferencia que necesitas cubrir

Resta el ingreso estimado para tu retiro al ingreso mensual que deseas conservar.

Por ejemplo:

  • Ingreso mensual deseado: $30,000
  • Pensión e ingresos estimados: $14,000
  • Diferencia mensual: $16,000

Ese déficit de $16,000 es el problema financiero que tu estrategia privada deberá atender.

Si quisieras cubrirlo durante 20 años, necesitarías financiar aproximadamente $3,840,000 en pesos de hoy, antes de considerar rendimientos, inflación, impuestos, costos y la posibilidad de vivir más tiempo.

Este cálculo no sustituye una proyección financiera completa, pero permite dimensionar el objetivo y dejar de hablar del retiro como una preocupación abstracta.

¿Ahorrar es suficiente?

Guardar dinero es un buen comienzo, pero no siempre es suficiente. Si los recursos permanecen durante años sin generar un rendimiento que compense la inflación, perderán poder adquisitivo.

Una estrategia de retiro puede combinar diferentes instrumentos, por ejemplo:

  • Aportaciones voluntarias a la Afore;
  • Planes personales de retiro;
  • Fondos de inversión;
  • Seguros con componentes de protección y ahorro;
  • Inversiones de largo plazo;
  • Inmuebles u otras fuentes de ingresos.

No existe un producto adecuado para todas las personas. La elección debe considerar el plazo, la tolerancia al riesgo, la liquidez, los costos, el tratamiento fiscal, las penalizaciones por cancelación y la protección que necesita la familia.

Antes de contratar, pide que te expliquen con claridad:

  1. Cuánto deberás aportar;
  2. Durante cuánto tiempo;
  3. Dónde se invertirá el dinero;
  4. Qué costos y comisiones se cobrarán;
  5. Cuando podrás disponer de los recursos;
  6. Qué sucede si dejas de aportar;
  7. Qué riesgos asumes;
  8. Y qué cantidad recibirías en distintos escenarios.

Los beneficios fiscales pueden ayudar, pero deben analizarse correctamente

Algunas aportaciones destinadas al retiro pueden recibir beneficios fiscales si cumplen con los requisitos legales correspondientes. Sin embargo, no todos los planes operan bajo el mismo régimen ni producen el mismo efecto fiscal.

El beneficio puede depender del tipo de instrumento, los ingresos del contribuyente, el plazo de permanencia, la documentación fiscal y el momento en que se retiren los recursos. Una disposición anticipada también puede generar retenciones o ingresos acumulables.

Por ello, la ventaja fiscal debe formar parte del análisis, pero no debe ser la única razón para contratar. La estrategia debe seguir siendo adecuada incluso después de considerar costos, restricciones y riesgos.

La CONSAR explica las modalidades y posibles beneficios fiscales del ahorro voluntario, pero la aplicación concreta debe revisarse conforme a la situación de cada persona.

¿Qué puedes hacer desde ahora?

No necesitas decidir inmediatamente qué producto contratar. Primero necesitas conocer tu punto de partida.

Esta semana puedes realizar cinco acciones:

  1. Consultar tu estado de cuenta de Afore o sistema de pensiones.
  2. Estimar cuánto gastas realmente cada mes.
  3. Definir a qué edad te gustaría dejar de trabajar.
  4. Identificar cuánto puedes aportar sin comprometer tus necesidades actuales.
  5. Solicitar una proyección que incluya inflación, rendimientos, costos y distintos escenarios.

Una buena planeación debe mostrarte tanto el escenario esperado como lo que podría ocurrir si aportas menos, suspendes temporalmente el ahorro o los rendimientos son inferiores a los proyectados.

Tu retiro no necesita una promesa: necesita números

Nadie puede garantizarte un “retiro soñado”. Lo que sí puede hacerse es evaluar tu situación actual, medir la diferencia entre el retiro que probablemente tendrás y el que deseas construir, y diseñar una estrategia para reducirla.

Mientras antes conozcas esa diferencia, más opciones tendrás para corregirla.

En Vita Piena realizamos un diagnóstico inicial para ayudarte a identificar:

  • cuánto ingreso podrías necesitar durante el retiro;
  • qué recursos estás acumulando actualmente;
  • cuál podría ser tu déficit;
  • y qué alternativas pueden ajustarse a tu plazo, capacidad de ahorro y perfil de riesgo.

Solicita tu diagnóstico inicial y convierte la incertidumbre sobre tu retiro en un plan con objetivos medibles.

Este contenido tiene fines informativos y no constituye una garantía de rendimientos ni asesoría fiscal individual. Las proyecciones y beneficios fiscales dependen de las características de cada persona y del instrumento contratado.

Una decisión mejor informada

La protección correcta comienza por entender el riesgo.

Permítanos conocer su situación y preparar una ruta de asesoría adecuada.

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